Una carta del fundador
Mi madre hacía lo mismo de siempre. Y su cuerpo ya no le respondía. Esto es lo que hice.
Mi madre tiene 55 años. Toda la vida ha andado y ha ido en bici. Y aun así, empecé a notarlo en todo: al hacer la compra, al subir las escaleras, en las vacaciones en las que queríamos hacer algo activo, jugando con sus nietos. No porque hiciera menos. Porque el cuerpo le devolvía menos.
Ella no decía nada. Yo tampoco. Pero los dos lo veíamos.
«Es la edad», le dijeron
Cuando se lo comentó a su médico de cabecera, la respuesta fue la de siempre: esto va con la edad. Y que no había mucho que pudieran hacer por ella. Se fue a casa con eso.
Y no es mentira: a partir de los 50 el cuerpo cambia. Pero «es la edad» no explica qué cambia. Y mientras nadie te explique el qué, te quedas con la idea de que esto va a seguir bajando y no hay nada que hacer.
Mi madre se lo creyó. Yo no. No porque sea más listo que su médico — no lo soy — sino porque tenía tiempo para leer, y ella no.
Lo que ya había en su cocina
Colágeno. Magnesio. Vitamina D. Un multivitamínico. Un armario lleno de botes, cada uno comprado con la misma esperanza: a lo mejor este. Y al fondo, un bote de mi propia creatina en polvo que le había dejado meses atrás.
Lo probó un par de veces. «Sabe fatal y se queda todo pegado en el vaso.» Y ahí se quedó.
Alguno de los otros le sentaba bien. Ninguno le devolvió la escalera.
Lo que encontré leyendo, y nadie le había contado
Los músculos guardan una reserva de energía para el esfuerzo corto y fuerte: levantarse de la silla, subir un tramo de escaleras, coger peso, sostener a un nieto en brazos. Esa reserva es de creatina. El cuerpo la fabrica y la guarda en el músculo, como un depósito.
Dos cosas sobre ese depósito que a mí me cambiaron la forma de ver el problema de mi madre:
- Las mujeres parten de un depósito más pequeño. De forma natural, entre un 70 y un 80 % del de un hombre.
- A partir de los 50 el músculo almacena menos. Y muchas mujeres comen menos carne y pescado — de donde sale la creatina de la dieta — justo a esa edad.
Por eso el mismo paseo, la misma clase, el mismo esfuerzo ya no devuelven lo mismo. No es que se esfuerce menos. Es que el depósito del que tira está más vacío.
No es la edad. Es una falta. Y una falta se rellena.
Lo curioso es que esto no es nuevo. La creatina es el suplemento más estudiado del mundo: décadas de estudios, cientos de publicaciones. La Unión Europea autoriza decir de ella que mejora el rendimiento físico en esfuerzos breves e intensos con 3 g al día, y que potencia el efecto del entrenamiento de fuerza sobre la fuerza muscular a partir de los 55 años. Lo que casi nunca se ha hecho es contárselo a una mujer de 55 años en lugar de a su hijo en el gimnasio.
Por eso nada de lo de la encimera funcionaba
El colágeno se vende para la piel. El magnesio, para el cansancio. El multivitamínico, para todo y para nada. Ninguno rellena esa reserva del músculo. Trataban la superficie; el depósito seguía igual de bajo.
El problema real no era la creatina. Era tomarla
La primera vez que se lo propuse en serio, me contestó: «Yo no quiero ser culturista. Eso es para la gente que levanta pesas en el gimnasio.» Y la entiendo: es lo único que le habían contado de la creatina en toda su vida.
Y luego estaba el polvo. Ya lo habíamos comprobado con mi bote: la cuchara, los grumos, el sabor, el vaso a medio terminar en el fregadero. Y el detalle que lo rompe todo: esto solo funciona si se toma cada día, también los días que no te mueves. Con el polvo, eso no pasaba. Ni a ella ni a casi nadie.
Así que hice lo que haría cualquier hijo con demasiado tiempo libre y una madre cabezota: busqué la forma de que se lo tomara sin pensar.
Lo que hice para ella
Dos gominolas al día. Sabor a frutos rojos. Sin agua, sin cuchara, sin batidora. Junto al café de la mañana y ya.
- 1.500 mg de creatina monohidrato por gominola. Dos al día, 3 g exactos: la dosis de los estudios, no una pizca.
- Sin azúcar añadido. Endulzadas con estevia.
- Fabricadas en la UE bajo normas GMP, con la dosis y la pureza controladas en cada lote.
- Y una cápsula de vitamina D3 + K2 al día, porque el músculo y el hueso van juntos: la vitamina D contribuye al funcionamiento normal de los músculos y al mantenimiento de los huesos; la K2, al mantenimiento de los huesos en condiciones normales.
Lo pongo con números a propósito. Las gominolas tienen mala fama precisamente porque muchas marcas no dicen cuánto llevan de verdad. Prefiero que lo compruebes en la etiqueta.
La pregunta de mi madre, y tres más que conviene responder
«¿Me voy a poner musculosa?» Fue lo primero que dijo ella. No. Para eso hacen falta años de entrenamiento pesado y comer para ello. Lo que hace la creatina es que el esfuerzo que ya haces — andar, la bici, subir escaleras, una clase — vuelva a rendir. Y si, como mi madre, quieres empezar a hacer ejercicio de verdad, es justo ahí donde más se nota: la creatina potencia el efecto del entrenamiento de fuerza sobre la fuerza muscular a partir de los 55.
«¿Eso no hincha?» La creatina lleva agua dentro de la célula muscular, no debajo de la piel. No es retención: es el músculo hidratado. Si se nota algo las primeras semanas, en la mayoría de las personas desaparece entre la primera y la tercera.
«¿Y los riñones?» Esa idea viene de confundir dos palabras: creatina y creatinina. La creatina es el combustible. La creatinina es lo que queda después de quemarlo. Si tomas creatina, tu analítica puede mostrar la creatinina un poco más alta sin que tus riñones tengan nada. Por eso: díselo a tu médico antes de una analítica. Y si ya tienes un problema renal diagnosticado, consúltalo con él antes de empezar.
«¿Es hormonal?» No. No es una hormona ni actúa sobre ellas. Es lo mismo que ya tienes en el músculo, solo que más.
Lo que no te voy a prometer, y lo que sí
No notarás nada la primera semana. Hacen falta unas tres semanas para que el depósito se llene. Alrededor de una de cada cuatro personas nota poco o nada — sobre todo quien ya come mucha carne y tiene el depósito lleno. Y no funciona sola: hace falta seguir andando, seguir yendo a tus clases, seguir moviéndote como ya lo haces. No hace el trabajo por ti. Hace que el trabajo vuelva a servir de algo.
Lo que sí: tres meses es lo que tarda en verse. Por eso el pack es de tres meses, y no de uno.

Pack Sigo · 3 meses
La creatina que sí vas a tomar todos los días. A partir de los 50.
3 botes de gominolas (60 uds. cada uno, 2 al día = 3 g) + 90 cápsulas de vitamina D3 + K2. 90 días.
€89,00€124,80 por separado
Menos de un euro al día. Envío gratis en toda España.
Lanzamiento: 20 % de descuento con el código PRIMERAS100 en el pago · solo las primeras 100 clientas
- Pago seguro: tarjeta, Bizum y PayPal
- 14 días para devolverlo sin abrir. Si lo has abierto y no te ha ido bien, escríbenos igualmente y hablamos.
- Fabricado en la UE · Solo afirmaciones autorizadas por la EFSA
Es para ti si…
- Haces lo mismo que hace cinco años y el cuerpo ya no te devuelve lo mismo.
- Lo notas al hacer la compra, en las escaleras, de vacaciones o jugando con los nietos.
- Te han dicho «es la edad» y no te has quedado tranquila.
- Ya tienes el armario lleno de botes y ninguno te ha explicado por qué debería funcionar.
- Has probado el polvo y acabó al fondo del armario.
- Siempre pensaste que la creatina era cosa de culturistas.
- Quieres empezar a moverte más, y que sirva de algo.
Si no es tu caso, no lo compres. Y si lo es, empieza por tres meses, que es lo que tarda en verse.
Quién escribe esto
Me llamo Romeo. No soy médico ni nutricionista, y no voy a fingir que lo soy. Soy un hijo que leyó demasiado y que quería que su madre pudiera seguir haciendo lo de siempre: la compra, las escaleras, las vacaciones, los nietos. Sigo Activa es la empresa que monté para eso: RMBA Consult, Karel V laan 23, 4205 HW Gorinchem, Países Bajos. Si tienes una pregunta, escríbeme a hola@sigoactiva.es y te contesto yo.
P. D. Mi madre fue la primera en probarlo, y ya las toma cada día. Lo que dice ella, palabra por palabra: «Es facilísimo de tomar. Sabe a chuche.» Lo que nota en el cuerpo no os lo voy a contar, porque eso es cosa suya y porque los primeros meses no son para contarlos, son para tomarlas. Si tu madre es como la mía, mándale esto. Y si la que hace la compra eres tú, ya sabes por dónde empezar.
Los complementos alimenticios no deben utilizarse como sustitutos de una dieta variada y equilibrada ni de un estilo de vida saludable. Si estás embarazada, en periodo de lactancia, tomas medicación o tienes una enfermedad diagnosticada, consulta con un profesional sanitario antes de empezar. Mantener fuera del alcance de los niños.